Maltrato animal
 Mascotas en nuestro hogar


El maltrato animal corresponde a la agresión y a la producción de daños por omisión a animales, sin que exista un propósito utilitario o defensivo de por medio.  Incluso, algunos movimientos animalistas extienden la definición para incluir incluso al daño causado por razones utilitarias (de extracción de alimentos u otros productos).

El maltrato animal implica no sólo la comisión de un delito o falta, sino también una escasa consideración y capacidad de vinculación con los restantes seres vivos.  Características que suelen incluir a las demás personas y que hacen que los maltratadores deban ser considerados gente de reducida madurez emotiva y relacional, crueles y faltos de empatía.

Hay formas de maltrato animal evidentes para casi todas las personas, como provocar heridas, quemaduras, privación de alimentos prolongadas, mutilaciones, etc.  La mayoría de la gente puede observar y reconocer que se está causando un daño innecesario y cruel a un animal, sin necesidad de más información.  Sin embargo, existe un conjunto de otras situaciones, tanto o más dañinas e injusticables que las ya mencionadas, y a las cuales se debe estar atentos, a fin de limitar su ocurrencia y, de ser posible, impedirlas.

Algunas formas de maltrato y crueldad animal, que se suele pasar por alto, son:
  • Exposición a sonidos a alto volumen.  Los perros y otros animales, poseen sentidos, como el oido, mucho más sensibles que los de los seres humanos.  Y si consideramos que los sonidos a alto volumen provocan y agravan numerosas enfermedades entre la gente, nos será fácil comprender el perjuicio que pueden causar entre nuestras mascotas.  Menos vida, más dolor, más enfermedad, en términos sencillos y llanos.
Por el bien de la salud de nuestras mascotas y de las personas, debe evitarse que los sonidos se propaguen e interfieran más allá de los límites de nuestro propio espacio.  Esto es especialmente cierto en el caso de amplificadores, bafles y parlantes.  Si necesitamos oir algo fuerte, se debe usar audífonos. 
  • Hacinamiento.  Los animales requieren espacio.  No sólo comida, agua y un lugar en el cual refugiarse.  Necesitan de una superficie mínima, de acuerdo con su especie.  El hacinamiento reduce la respuesta inmune, estresa a los animales y los hace proclives a muertes tempranas.
Es necesario conocer las características de los animales que se posee y sus necesidades de espacio individual.  Si no se les puede proporcionar el área mínima adecuada en nuestro hogar, muy probablemente necesitamos cambiar de mascota o abstenernos de poseer un animal cuyos requerimientos vitales no podemos satisfacer.
  • Exposición a humos.  El sistema respiratorio de otros mamíferos, es más sensible que el nuestro a la peligrosa contaminación por humo.  No sólo en cuanto a la capacidad de olfatearlo, sino en la susceptibilidad a las partículas presentes en el aire.  Recordemos que el humo, en especial el humo de leña y carbón (“brasas”), constituye un factor de riesgo de diversas enfermedades, desde obstrucción pulmonar, hasta cáncer. 
Como mínimo, se debe evitar el uso hogareño de combustible de origen vegetal y adoptar medidas para impedir que terceros que vivan o trabajen en las cercanías, emitan humos hacia el ambiente.  La supresión de chimeneas, hogareñas y de empresas, es un imperativo ético y práctico.
  • Alimentación dañina para la salud.  Las comidas que contienen grasas saturadas, que han sido expuestas a humos, que incluyen colorantes y conservantes de riesgo, o muy altas en calorías y/o en sustancias cancerígenas, son para nuestras mascotas, al menos tan peligrosas como lo son para nosotros.  Con la diferencia de que nosotros podemos destruir nuestra salud y llevarnos a la tumba a sabiendas.  Pero, en el caso de nuestras mascotas, ellas no pueden elegir vivir mejor y sufrir menos, y nos corresponde escoger bien para ellas.
Es altamente recomendable evitar darles papas fritas no caseras y en general, alimentos preparados en serie por terceros, especialmente si se los cocina con aditivos que desconocemos o si son cocinados con combustibles de origen vegetal.  Por supuesto, también es recomendable para nosotros.

Dar un buen trato a nuestras mascotas es parte de nuestra responsabilidad con quienes nos acompañan fiel y peludamente en la vida.  Cuidarlos y cuidarnos, es lo menos que podemos hacer por ellos.


Enlaces recomendados:

Inhalación de humo en perros.  Aspectos básicos de lo que le sucede a un perro sometido a humo.

El ruido y la salud mental de los perros. Algunos elementos para comprender lo que le sucede a un perro bajo agresión acústica.




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