Prevencion en Salud
Alimentos saludables.

La prevención en salud se refiere a la adopción de medidas eficaces para evitar la ocurrencia de enfermedades, toda vez que se las puede considerar como productos de la acción u omisión de acciones humanas.  Las enfermedades de todo tipo (gastrointestinales, cardíacas, mentales, etc.), no se presentan en todas las personas y puede determinarse en muchas de ellas claramente los factores que estuvieron presentes en su origen.  Si hacemos uso de esa información no existe necesidad de que otra gente padezca de lo mismo.

Además, la prevención tiene un costo económico menor, aunque para otros fines (electorales, por ejemplo), resulta menos efectista que la salud remedial.
Entre las grandes acciones de prevención que se puede mencionar, tenemos:
  • La vacunación.  La incoculación oportuna puede detener, hasta el punto de la desaparición casi completa, un determinado contagio.  Por ejemplo, contra el virus N1H1.  Sin embargo, en algunos países, como Chile, cientos de miles de vacunas contra ese virus debieron ser desechadas en la temporada 2010, porque la población no concurrió a los consultorios.

  • Los hábitos de higiene.  El aseo cotidiano, especialmente antes de las comidas; no permitir a las mascotas la circulación por áreas vinculadas a comer o dormir; la limpieza de pisos (trapeando, lavando o aspirando, nunca barriendo), el uso de alcohol gel cuando se haya tocado a otras personas, entre otras medidas, reducen las oportunidades de entrar en contacto con virus y bacterias patógenas.

  • Los hábitos alimentarios.  Una alimentación balanceada, con poco o nulo consumo de frituras y grasas de origen animal y abundante suministro de frutas y verduras frescas, es la base de una capacidad defensiva elevada.  Aunque se entre en contacto con gérmenes, existe una buena chance de resistirlos sin mayores inconvenientes.

  • El control de salud oportuno.  El estado de salud orgánica y psicológica es materia única y exclusivamente de profesionales altamente calificados.  Tal como no se confiaría el diseño de construcción de un rascacielos a cualquiera, tampoco debe confiarse la salud a cualquiera.  Además, como seres vivos en constante cambio, la verificación de nuestro estado debe ser periódica.  De manera que cada 6 a 12 meses, es imprescindible una visita a cada profesional de salud.

  • La prescindencia de sustancias nocivas.  Aunque cada día se aprende sobre nuevas sustancias perjudiciales, aquellas que ya conocemos como dañinas y sin mayor beneficio, pueden ser sacadas de nuestras vidas sin problemas.  El consumo de alcohol etílico, el hábito de fumar, el uso de supuestos productos de ornato ricos en solventes volátiles etc., no nos hacen falta.  Las enfermedades que provocan no hacen falta.

  • El reemplazo de hábitos culturales no saludables.  El saludo sólo de mano cuando circula un virus de gripe, en vez del besuqueo a las mejillas que ya besaron con saliva infectada.  La mantención de pareja sexual única, en vez del reemplazo de novia apenas pasados cuatro meses.  La reserva de esputo para el baño de la casa, en vez del necio escupo sobre la calle o la vereda.  El asado en horno (eléctrico o a gas), en vez de sobre brasas que ahuman la carne.   El consumo de pescado perfectamente cocido en lugar de carne roja ...  Cada uno de estos cambios puede alargar su vida y hacerla mejor.  Y no cuestan ni un centavo más que seguir como hasta ahora.

Además, de la ejercitación, el nivel educacional, y otros puntos en desarrollo.  En cualquier caso, la prevencion es casi siempre simple, fácil, de costo reducido o gratuita.  No se necesita de grandes recursos sino de decisiones oportunas, informadas y adecuadas.

Bibliografía recomendada

DELGADO, A. 1999. Curas para el colesterol alto: 40 maneras de cuidar su corazón y prevenir enfermedades.  Rodale Books: Pennsylvania. 182 págs.




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