Psicofarmacologia
Diferentes psicofármacos.

La psicofarmacología es una rama de la farmacología, que estudia la acción de los fármacos sobre las funciones cerebrales, y por ende sobre las cogniciones, percepciones, pensamientos y conductas motoras.  Se la considera una herramienta básica de la medicina general, la psiquiatría, la neurología, las neurociencias en general, e incluso de la psicología clínica.
Sobre este último punto, y si bien los psicólogos no están preparados académicamente, ni habilitados legalmente, para prescribir fármacos, deben al menos saber los efectos de los más comunes.

Se consideran tres grandes enfoques de estudio:

  • Experimental: Estudia los efectos del fármaco en la conducta (tanto motora como encubierta), utilizando técnicas experimentales y cuasiexperimentales.  Se trabaja a nivel de los organismos como totalidades, más que buscando el fenómeno específico a nivel de tejido nervioso.
  • Clínico: Se estudia lo que ocurre en el sistema nervioso, como efecto de los fármacos.  Se trabaja a nivel de tejidos, aunque sus aplicaciones se traducen en prescripciones, tales como dosis, interacción con otros medicamentos, frecuencia de administración, efectos colaterales, efectos secundarios, etc.
  • Neurológico (neuropsicofarmacología): Se estudia los fármacos en relación a su efecto sobre modificaciones neurales, que a su vez se vinculan con cambios en el comportamiento de los sujetos.

Los principales grupos de psicofármacos incluyen:

  • Alucinógenos (drogas psicodélicas): Fármacos que producen alucinaciones simples o compuestas, vívidas.
  • Ansiolíticos: Tienen como finalidad la reducción de las conductas y emociones aversivas de tipo angustioso.
  • Antidepresivos:  Reducen las conductas, emociones y pensamientos característicos del cuadro cínico de la depresión.  También se los utiliza en casos de distimias y transtornos de ansiedad.
  • Anticíclicos:  Reducen la variación periódica de estado de ánimo.
  • Antidemenciales:  Reducen los comportamientos y pensamientos característicos de cuadros demenciales de origen orgánico-degenerativo.
  • Antimaníacos: Normalizan pautas conductuales desviadas que pueden resultar en riesgo para el sujeto o para otros.
  • Antipsicóticos (neurolépticos):  Se usan principalmente para reestablecer formas de pensamiento (dificultades en el juicio de realidad) y de conducta ante la realidad, en especial en pacientes esquizofrénicos.
  • Barbitúricos (hipnóticos):  Inducen ó facilitan el estado de sueño.
  • Estimulantes: Fármacos que producen una elevación de numerosos indicadores fisiológicos, como la presión sanguínea y frecuencia cardíaca,  y psicofisiológicos, como la atención.
  • Nootrópicos:  Estimulan la atención y desempeño cognitivo (concentración, razonamiento, memoria).

Una adecuada administración de psicofármacos puede permitir un mejor trabajo médico, con  por ejemplo mediante un coma inducido.  También puede ser hecha con fines preventivos, como por ejemplo en el rescate de víctimas que han quedado atrapadas bajo tierra. Y el aporte a los estudios y control de las drogodependencias, genera un continuo crecimiento de la disciplina y rápida transferencia hacia la realidad cotidiana. La psicofarmacología es una ciencia en desarrollo y en expansión, todavía muy lejos de su techo.

Entre los principales autores históricos se encuentra a John Cade, Alexander Shulgin y Emil Kraepelin.  En Chile se destacan Gonzalo Montoya y Enrique Contreras.



Bibliografía recomendada

SALAZAR, M., PERALTA, C. & J. PASTOR. 2004. Tratado de psicofarmacología: Bases y aplicación clínica.  Médica Panamericana: Madrid. 796 págs.



Enlaces recomendados:

La Anti-Droga. Información sobre drogas, especialmente dirigida a padres.




Ciencias de la conductaMensaje al profesorCentral de apuntes


Copyright LES 2005-2010.  Todos los derechos reservados.